25 septiembre 2009

Onanismo


He de decirte,
con el corazón en la mano,
que esta sangre de mi cuerpo
quisiera sudar tu deseo en mí.


Se acaricia soñando tu piel,
entrando en mí lentamente,
haciéndome llorar...


Trémulo sueño,
espasmoso delirio.
No estás aquí.

1 comentarios:

Abraham Monterrosas Vigueras dijo...

La ausencia es una musa muy poderosa.

Inspira y proyecta.

A veces, pareciera que hemos sentido ausencia hasta de nosotros mismos.

Buen texto.