22 marzo 2010

Asesina


De pronto, la tierra se abrió
y tu imagen burlona
surgió entre las penumbras
como un demonio...
al lado, una vida que no conozco,
una sombra,
un semblante que se arrastra
cual serpiente hambrienta y nauseabunda.


Habría bastado un escape sigiloso
pero mis venas ardieron
y el sudor escurría de mi frente
y mis ojos se encendieron como fuego.


Quemé tus besos con otra boca
y castré tu imagen frente al mundo.
Castré tu imagen... y reí.


Ahora puedo hundirte
en el infierno a placer,
hacer que ardas en cenizas
de ecos extranjeros.


En este camino inconsciente,
no sabes lo fácil que fue
matarte.
Y te maté.

5 comentarios:

Georgia SinClaire dijo...

A LA PIPETUÁ!

creo que estas palabras son sencillamente geniales:

"Quemé tus besos con otra boca
y castré tu imagen frente al mundo.
Castré tu imagen... y reí.
Ahora puedo hundirte
en el infierno a placer,
hacer que ardas en cenizas
de ecos extranjeros.
En este camino inconsciente,
no sabes lo fácil que fue
matarte.
Y te maté."

Y como yo no soy buena "expresando" como diría la maga, te las repito, porque me encantarón.
Saludos.

Succubus dijo...

Muchas gracias. Y eso es lo que hacemos continuamente las personas, asesinamos parte de nuestra historia.

Georgia SinClaire dijo...

sin dudas
ES UNA FORMA DE SOBREVIVIR
;)

buen texto.

Succubus dijo...

Gracias Georgeligne.

Abraham Monterrosas Vigueras dijo...

"Lo fácil que fue matarte. Y te maté".

Qué fuerte, y a la vez bien logrado verso.

Te admiro profundamente, por lo que logras con las palabras.