skip to main |
skip to sidebar
De pronto, la tierra se abrió
y tu imagen burlona
surgió entre las penumbras
como un demonio...
al lado, una vida que no conozco,
una sombra,
un semblante que se arrastra
cual serpiente hambrienta y nauseabunda.
Habría bastado un escape sigiloso
pero mis venas ardieron
y el sudor escurría de mi frente
y mis ojos se encendieron como fuego.
Quemé tus besos con otra boca
y castré tu imagen frente al mundo.
Castré tu imagen... y reí.
Ahora puedo hundirte
en el infierno a placer,
hacer que ardas en cenizas
de ecos extranjeros.
En este camino inconsciente,
no sabes lo fácil que fue
matarte.
Y te maté.
5 comentarios:
A LA PIPETUÁ!
creo que estas palabras son sencillamente geniales:
"Quemé tus besos con otra boca
y castré tu imagen frente al mundo.
Castré tu imagen... y reí.
Ahora puedo hundirte
en el infierno a placer,
hacer que ardas en cenizas
de ecos extranjeros.
En este camino inconsciente,
no sabes lo fácil que fue
matarte.
Y te maté."
Y como yo no soy buena "expresando" como diría la maga, te las repito, porque me encantarón.
Saludos.
Muchas gracias. Y eso es lo que hacemos continuamente las personas, asesinamos parte de nuestra historia.
sin dudas
ES UNA FORMA DE SOBREVIVIR
;)
buen texto.
Gracias Georgeligne.
"Lo fácil que fue matarte. Y te maté".
Qué fuerte, y a la vez bien logrado verso.
Te admiro profundamente, por lo que logras con las palabras.
Publicar un comentario