03 julio 2009

Cambio de piel


Esta mañana abrí los ojos y me di cuenta de que no era yo.
La soledad y el silencio transformaron mi espíritu durante la noche
hasta hacerme como hoy he despertado.
Entonces el mundo estaba ahí, frente a mis pupilas,
y un suspiro amenazante se convirtió en grito.

1 comentarios:

Abraham Monterrosas Vigueras dijo...

Wow!! Una reversión kafkiana con elementos nocturnos, ambiguos... oscuros.

Sí, claro que soy tu fan.