
Lacérame la piel con tus caricias
en los tiempos que nos quedan,
en los tiempos que nos quedan,
en los espacios necesarios;
hagamos miles de amores,
hagamos miles de amores,
pues es justo ya el amanecer.
Aquí en mi pecho nacerá tu nuevo suspiro
y en mi vientre verá su esplendor.
Mi risa atolondrada, las ventanas indiferentes,
tus ojos abiertos y atentos a la oscuridad,
todo y nada cabrá en el pensamiento
y en mi vientre verá su esplendor.
Mi risa atolondrada, las ventanas indiferentes,
tus ojos abiertos y atentos a la oscuridad,
todo y nada cabrá en el pensamiento
haciendo historia.
Saboréame los labios hasta exprimir
pequeñas lágrimas y sudores.
No hay huellas, somos nuevos y los mismos;
tu cuerpo y mi cuerpo son prendas exclusivas a la medida de tu instinto y de mi instinto.
A detalles, centímetro a centímetro, el código del triunfo existe más allá de lo que
el mundo tiene como amor común.
Mis poros, mira, te dejan brotar
y te absorben de nuevo una y otra vez.
Vamos, tócame el alma
Vamos, tócame el alma
y dime qué sientes en ti,
qué escuchas.
qué escuchas.
Saboréame los labios hasta exprimir
pequeñas lágrimas y sudores.
No hay huellas, somos nuevos y los mismos;
tu cuerpo y mi cuerpo son prendas exclusivas a la medida de tu instinto y de mi instinto.
A detalles, centímetro a centímetro, el código del triunfo existe más allá de lo que
el mundo tiene como amor común.


2 comentarios:
Vaya!!!! Hasta que dejas comentar tu blog!!!
De verdad que escribes de una forma impresionante. Tu estilo es directo, visceral y con una prosa despiadadamente atractiva.
Soy tu fan. Siempre lo seré.
Gracias!! Es un halago que seas tú quien me halague!!
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