04 julio 2009

La realidad es una herida


Lleva tiempo sentir la realidad. Es un duelo, como cuando se siente la muerte cercana. Es un proceso similar a un tropiezo en un terreno lleno de piedras e insectos raros.
Se hace una herida que sangra y ésta se vuelve una costra y deja ver el recuerdo de aquella caída. Ambiente recreado, lágrimas de pena.
Ahora eres eso: la costra de mi vida y al mirarla flota la tentación de arrancarla, corriendo el riesgo de mirar lo que hay debajo. Y tener que esperar de nuevo la sutura natural. El proceso de olvido.
Y después de costra serás cicatriz, marca, huella, tatuaje, imagen indeleble. Irás conmigo sin estar aquí. Será siempre de ese modo. Yo padeciendo la molestia y la memoria, y tú, persistente, inconsciente, travieso como un niño, como el gusano en la manzana.
Qué agonía. Aún no te vas o quizá te fuiste a medias.

1 comentarios:

Abraham Monterrosas Vigueras dijo...

Coincido contigo: Lleva tiempo sentir la realidad.

Pero qué hacer cuando esa realidad es asimilada y te convences de que es una mierda??

Muchas preguntas, pocas respuestas. Es la vida.